Cómo se elabora el tequila

Tequila

Cuenta la leyenda que el tequila se descubrió después de una tormenta. Todo comenzó cuando la bella joven Mayahuel, quien vivía en las estrellas con su terrible abuela Tzitzimime, huyó a la tierra con Quetzalcóatl para encontrarse con él entre las ramas de un frondoso árbol. La abuela los descubrió, furiosa quizo matarlos, pero el hábil Quetzalcóatl logró escapar. Mayahuel murió y Quetzalcóatl recogió sus restos para enterrarlos, de ellos nació el agave.

Tiempo después, una terrible tormenta cayó sobre los campos de agave. Potentes rayos quemaron las plantas, haciendo arder su corazón, el cual se coció despidiendo un agradable aroma. Los indígenas atraídos por el delicioso perfume, se lo llevaron a la boca para descubrir su exquisito sabor. Este elixir recién probado se consideró un regalo de Mayahuel a quién desde entonces le rindieron culto.

El proceso de elaboración del Tequila también tiene que ver con el crecimiento y cocción del agave para extraer su jugo. Depende de las manos cuidadosas de los campesinos quienes al rayo de sol, plantan y cuidan el Agave Tequilana por años, hasta que la penca tiene la madurez suficiente para la jima. El jimador habilidoso, separa las hojas de las piñas llenas de jugo. Estas, en el proceso más artesanal, serán puestas en un horno para su cocción e hidrólisis, pues es necesario obtener los azúcares simples del corazón del agave.

Una vez cocidas, son llevadas a la molienda para desgarrarlas y obtener de ellas hasta la última gota de jugo. Anteriormente, la extracción se realizaba con un molino circular jalado por caballos hoy, las casas tequileras cuentan con rodillos y maquinarias más avanzadas para hacerlo.

El jugo extraído pasa a la fermentación, donde se le agregan las levaduras para convertirlo en alcohol etílico, según la tecnología que se ultice será el tiempo que se tomará esta parte del proceso. Luego, el mosto fermentando se vierte en alambiques, ahí será destilado por medio de vapor hasta separar el agua del alcohol, para lograr niveles etílicos deseables (45%-65%) el proceso se repetirá al menos dos veces.

Ya podríamos llamar Tequila al alcohol destilado pero todavía falta filtrarlo para removerle los compuestos grasos que puedan darle una apariencia turbia, finalmente el líquido recién filtrado se guarda un tiempo en las barricas de roble para su maduración y añejamiento. Solo el paso del tiempo logrará que los olores y sabores penetren en el tequila para darle su personalidad única.

¿Interesante, verdad? Cerca de Guadalajara, en el Pueblo Mágico de Tequila, puedes presenciar este proceso de cerca, las casa tequileras ofrecen recorridos guiados y catas, Casa Sauza, por ejemplo ofrece experiencias para concer el proceso desde el inicio, llevándote a conocer su jardín botánico donde conoces más sobre el Agave, su siemba y cuidado, para luego recorrer la destilería y finalizar con una cata de tequila. En la Fábrica la Riojeña de Casa Cuervo, la destilería más antigua de Latinoamérica, también dan recorridos que terminan en degustación y cata educativa de diversos tequilas.

Además camino al pueblo, disfrutarás del precioso Paisaje Agavero, declarado Patrimonio de la Humanidad. En tu próxima visita a la Perla Tapatía, agenda un viaje ida y vuelta para vivir esta increíble experiencia y, si necesitas hospedaje, en nuestro portal tenemos un buscador que te ayudará a encontrar el hotel ideal: www.visitaguadalarajara.com

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